Casa Otrura, la firma de moda española que apuesta por los orígenes y la sostenibilidad

Casa Otrura es sinónimo de artesanía y de rescatar oficios que ha logrado ser uno de los referentes sostenibles más relevantes del sector español, pero también del lujo internacional. Hemos podido hablar con sus fundadores sobre sus inicios, la evolución de la industria y sus próximos proyectos.

Sergio de Lázaro y Verónica Abián se podrían considerar como la pareja perfecta, ya que hace una década decidieron unirse para fundar Casa Otrura, un sueño hecho realidad que combina procesos artesanales y la sostenibilidad como parte de sus procesos. La labor de la artesanía ha conseguido que se hayan convertido en una de las maisons españolas con mayor recorrido dentro del panorama. 

Además, de ser una Casa de Moda Contemporánea independiente, con sede en Madrid, que crea, confecciona y construye con la máxima excelencia todo un universo de objetos y experiencias con la visión de alimentar los sueños e ilusiones de las personas.

¿Cuáles son los inicios de Casa Otrura? ¿De dónde proviene su nombre?

Otrura nace del sueño de Verónica y mío de crear una Casa de Moda Contemporánea, que, respetando los oficios y el saber hacer transmitido, ayudase a evolucionarlos creando piezas actuales, que ayudasen a las personas a expresar sus emociones. En ese proceso, trabajamos con nuevas tecnologías y materiales, para poder actualizar esos oficios y proyectarlos al siglo XXI.

Por ese motivo, originamos la palabra Otrura, que viene de otrora (en un tiempo pasado) y costura. A su vez, descubrimos que tiene relación vocal con las expresiones otra costura, autre couture, atra misura.

¿Cómo consideráis que ha sido la evolución de la firma desde sus inicios?

Tranquila, muy paso a paso y buscando siempre consolidar la Casa a largo plazo. Ser coherentes y a la vez intentar ir evolucionando siempre. Nos gustaría poner el ejemplo de un barco saliendo del puerto, que parece que se mueve de manera lenta, pero cuando vuelves la mirada ya está en el horizonte.

¿Qué significa para vosotros el concepto ‘made in Spain’?

Contribuir con nuestro país, con nuestras comunidades. Hacer que evolucionen los oficios y se relocalice la industria del valor añadido, para que seamos un referente mundial. Rescatarlos. Pero también es un compromiso con Europa, quiero decir, que siempre se tiende a hablar en términos de país, cuando es igual de importante, ser conscientes que no somos ajenos a nuestro entorno. Europa, es la cuna de saber y creemos que su papel en un futuro cercano y a largo plazo, es, sin lugar a dudas, demostrar la capacidad que tiene de crear ese valor añadido, de crear excelencia.

¿Cómo definís vuestras colecciones? ¿Qué buscáis transmitir en la pasarela?

Para nosotros son movimientos de una misma canción, o diferentes pistas de un mismo álbum. Si quieres puedes escuchar toda la grabación en orden, pero también es divertido seleccionar el modo random. Nos damos cuenta de que, si realizásemos un desfile por orden, desde el Movimiento I, hasta el último que presentaron, podría ser una sola colección que va moviéndose, mutando. 

Por otro lado, intentamos sorprender, emocionar, que las prendas sorprendan a quien las lleva puestas, no nos importa demasiado, que algo sea evidente para el tercero que mira, sino que se establezca un diálogo entre las emociones de las personas y sus piezas.

Si hablamos de los desfiles, como evento o show en sí mismos, para nosotros tienen mucha importancia, ya que nos da la oportunidad de poner en el punto de mira un tema que consideramos relevante socialmente. Desde la España despoblada, al cierre de los talleres, el problema de la salud mental, las depresiones y ansiedades o la necesidad de recuperar el propósito que te de ímpetu de vivir. El desfile pretende hablar de todas estas cosas que consideremos valiosos en nuestra sociedad.

¿Quiénes son vuestros clientes y público potencial?

Sinceramente, no es algo que nos preocupe, es decir, definirlo. No buscamos un target de cliente, sino que buscamos fidelizar e ilusionar a aquella persona que pueda sentirse a fin a nosotros. Hemos tenido clientes dentro de los 20 años, de los 30, 40 y hasta 60.

En nuestros KPI´s digitales, tenemos repartidos casi por igual peso y porcentaje, desde los 25 años hasta los 55 años. Es decir, que no podemos crear estrategias por un sesgo demográfico. Al final creemos que tiene más que ver con valores compartidos y con los conceptos de belleza o emociones.

¿Cuáles son los objetivos que persigue Casa Otrura dentro del sector masculino?

Somos humildes, no buscamos reinventar nada. No buscamos, como en otras Casas, que son muy respetables, aportar vanguardia, o “aire fresco” o expresiones similares. Sinceramente, solo y exclusivamente buscamos ilusionar y emocionar. Nada más, pero nada menos. Si algo no aporta una sonrisa, un cobijo, una sensualidad, una ligereza o una sutileza, un deseo, una emocionalidad, no le vemos sentido el querer suscitarlo.

Por supuesto, que intentamos dar respuesta a retos en la moda masculina. Intentamos ofrecer nuestro punto de vista sobre la camisería, la sastrería, el uso de prendas, los accesorios, pero siempre desde un punto de vista humilde de trabajo constante. Si con ello, conseguimos que algo se mueva dentro de los demás, pues habremos logrado el objetivo de Casa Otrura en el sector masculino, pero también femenino.

¿Qué prenda o diseño describe a la perfección vuestra firma?

La construcción de las siluetas a través del patronaje de las prendas. Eso puede ser con las blazers, los pantalones o las faldas masculinas, por ejemplo.

¿Qué significado tiene la artesanía para vosotros?

Si no va acompañada de excelencia, nada. No creemos que sume. Hemos transformado la palabra en lo mismo que el champú para las habitaciones de los hoteles, un amenity. Estamos en un momento en que el sector necesita reivindicarse en nuestro país, sobre todo, porque somos la cuna del fast fashion, pero también es cierto, que hemos hablado mucho de artesanía, de moda, de autor, en un intento de transmitir la justificación del porqué nuestros precios son más altos, y nos hemos olvidado de que nosotros, la Moda, ya estaba antes que el fast fashion, y son ellos los que deben justificar sus precios, nosotros lo que tenemos que trabajar es por ser excepcionales. Es como tener que explicar que es la Moda de Autor. La Moda siempre es de autor, porque si no, no es Moda, es comercio textil. Son conceptos diferentes.

En el momento que empezamos a hacer esta constante reivindicación, es cuando se han utilizado las palabras hasta su manoseo, y entonces pierden su fuerza. Ahora, en el propio sector, hemos abusado del término artesanía. Ya solo nos interesa hablar de Excelencia, Rigor e Investigación.

Aparte de prendas de alta calidad y artesanales, también diseñáis joyas, ¿cómo comienza este proceso de querer crear este tipo de piezas? 

Viene de nuestra capacidad de emocionarnos, por nuestra curiosidad y también por el concepto de Casa de Moda. 

No vemos límites en crear, vivimos el desarrollo de las piezas como si habitásemos esa Casa, y cada habitación es un pedacito de nosotros. En una encontramos joyas, en otra colección de costura y en otra podemos encontrar muebles, solo nos ponemos la exigencia de hacer las cosas lo mejor que podemos y siempre dentro de la Casa. 

Tenemos como un límite moral a no encargar nunca nada que no haya salido del equipo creativo y que no se vaya a quedar dentro como patrimonio. Por eso nunca compramos en terceros productos o nunca pedimos que nos lo modifiquen para nosotros. El patrón, el desarrollo y la pieza es parte de Otrura y si no puede ser así, no lo será.

¿Qué tipo de sistemas a favor de la sostenibilidad implementáis en Casa Otrura?

Nuestro concepto de Moda es nuestro mejor sistema y protección. Para nosotros la Moda, es siempre reflejo del tiempo en que se desarrolla, de nuestros conocimientos. Hoy en día sabemos cómo debemos de comportarnos, cuáles son los valores que deben impulsar la sociedad y su relación con el planeta, por lo tanto, la Moda que creamos debe ser coherente con estos valores. Y todo lo demás que se intenta hacer es Green Washing.

Otra cosa diferente, es que acompañando a la palabra sostenibilidad, debemos escribir humildad. Tenemos que saber hasta dónde podemos llegar. Por ejemplo, en materiales. Saber si entendemos todos los materiales que se quieran usar en una colección y las consecuencias de su utilización. Porque es igual de negativo, no utilizar PET reciclado, que emplearlo, pero no saber cómo (por poner un ejemplo). O usar algodón ecológico en lugar de reciclado, o utilizar algodón reciclado y confeccionar en un país en vías de desarrollo en unas condiciones cuestionables.

Nosotros confeccionamos en Europa, sin stock, con materiales naturales que provienen de empresas con trazabilidad clara. Evitamos en la medida de lo posible prendas plurimateriales, y siempre escogemos los de mayor longevidad acorde con nuestros estándares de confort. Nos negamos a las producciones mínimas e intentamos no generar en nuestras colecciones, tejidos propios que no tengan continuidad o que no puedan ser utilizados en varias colecciones o por terceros. La joyería viene de plata reciclada en la mayoría de sus casos, y en el apartado de la joyería de 3D toda está desarrollada a partir de materiales reciclados y reciclables.

Un ejemplo, ¿qué hay de sostenible en confeccionar ropa interior con materiales reciclados, a bajo precio, para que la gente los use y los tire porque le sale más caro lavarlos que comprar otros?, y, pero que hay quien invierte en esas oportunidades de negocio. 

A lo mejor es más sostenible, utilizar una lana 100%, de un proveedor conocido con trazabilidad, en un taller en Madrid, Albacete o Lugo. Simplemente, creemos que nuestro oficio, siempre ha sido sostenible, siempre se ha producido lo que los compradores o clientes ordenaban o encargaban, que se confeccionaba para que las prendas durasen lo máximo posible y que además se pudiesen arreglar. Cuando todo esto cambio, es cuando las cosas se torcieron.

¿Hacia dónde creéis que debe ir la moda en España?

Hacía hacer soñar. Debemos hacer emocionarse a las personas, que no solo les hagan emocionarse, tener un objeto de una de las casas históricas europeas, sino que también suceda con las propias, porque solo así, es como se transformaran en históricas a su vez.

Pero para eso hay que desacomplejarnos, es dejar de decir que en España solo se compra bajo precio y es apostar por crear con excelencia. Dejar de alabar la rebaja o el chollo, para

alabar la inversión en las prendas. No podemos pretender que nos compren, si no creemos primero en nosotros mismos. 

Además, transmitir que la Moda no tiene ideologías, que no es vana, que es industria y que es bandera del saber hacer y el conocimiento y tradición de un país. Nadie se cuestiona la capacidad de exportar creatividad y marca España que han tenido los grandes restauradores, pero, en cambio, la Moda no está así considerada. Solo tenemos que ver, como hasta en los medios de comunicación se trata a unos y a otros. Fuera de España, que un hombre diga a su familia que desea ser modisto, es un orgullo, aquí en España, parece que tiene más que ver con tu orientación sexual, y sigue siendo así. 

Por otra parte, es necesario una educación y preparación exhaustiva y exigente. Quien se dedique a la Moda, debe de intentar aportar algo, al menos respeto por los oficios. Parafraseando al maestro Yohji Yamamoto, la Moda es algo muy serio como para que se dedique a ella gente sin valores.

¿Estáis inmersos en algún nuevo proyecto u objetivos a medio plazo?

Actualmente, estamos en un proceso de crecimiento muy exigente. Hemos tenido que pivotar toda nuestra manera de crear y todos nuestros tiempos, para poder acompasarnos al calendario de los retailers y clientes. Y lo hemos tenido que hacer en menos de un año. Estamos intentando rematarlo finalmente para este septiembre que presentamos la colección de mujer SS24 en Nueva York. Vamos a abrirnos al mercado internacional, mientras que continuamos apostando por nuestros clientes en España, y hacer esto coherentemente es muy exigente para una Casa independiente como nosotros.

Además, seguir afianzándonos financieramente es fundamental, porque es lo que nos va a dotar de una estabilidad que nos permitirá seguir apostando y creciendo con rigor y con vigor. Pero también es cierto que nuestra profesión siempre está en un proyecto constante, cada vez que creas algo y lo presentas, sientes el vértigo de quien está siendo escudriñado, con lo que todo es un continuo.

Casa Otrura x Alba González

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