Hace no mucho tiempo, la regla no escrita de la fotografía móvil era simple: si querías calidad, tenías que acercarte.
El zoom era el enemigo, una herramienta digital mediocre que convertía recuerdos nítidos en manchas de acuarela pixelada. Todos hemos estado ahí: en la última fila del Foro Sol o en un mirador increíble durante un viaje, frustrados porque lo que ven nuestros ojos no tiene nada que ver con lo que captura la pantalla. Esa desconexión entre la experiencia vivida y la imagen guardada ha sido, hasta hoy, el gran talón de Aquiles de los smartphones.
Pero algo está cambiando en la narrativa visual actual. Ya no buscamos simplemente meter todo en el encuadre con un gran angular distorsionado; ahora buscamos la intimidad, el detalle, la compresión de planos que solo un buen lente largo puede dar. La sofisticación visual de nuestra generación ha madurado. Queremos ver la textura en la ropa del artista, la expresión facial de un extraño al otro lado de la calle o el detalle arquitectónico de un edificio sin tener que trepar sus muros.
La verdadera guerra de la innovación está ahora en el teleobjetivo. Y es justo aquí donde entra un jugador que ha decidido dejar de jugar a ser un teléfono para empezar a comportarse como una cámara profesional: el nuevo vivo X300 Pro. No es solo un dispositivo más en la gama alta; es una respuesta contundente a la necesidad de eliminar la distancia como barrera creativa.

Para entender por qué este equipo está haciendo tanto ruido en los círculos de fotografía y tecnología, hay que hablar de óptica, no de trucos de software. El corazón de esta bestia es un Teleobjetivo ZEISS APO de 200 MP. Para los que no son nerds de la fotografía: la certificación APO (Apocromática) es el estándar de oro para corregir aberraciones de color. ¿Esos bordes morados o verdes que salen en tus fotos cuando haces zoom a algo brillante? Eso es lo que este lente elimina.
Impulsado por un sensor Ultra-Sensing HPB (desarrollado en exclusiva por vivo junto con MediaTek), este sistema permite algo que parecía imposible en un cuerpo tan delgado: mantener la pureza del color y la definición de texturas incluso en distancias que intimidan. Mientras la competencia apuesta por recortes digitales agresivos, aquí hay una preservación de la realidad. Según el Playbook global, el acercamiento puede llegar hasta un 100x híbrido, pero el verdadero milagro ocurre en los rangos intermedios, donde la nitidez es indistinguible de una cámara dedicada.

Si hay un escenario donde los flagships van a morir, es un concierto nocturno. Luces estroboscópicas, humo, movimiento frenético y tú, a 50 metros del escenario. Aquí es donde la colaboración con ZEISS brilla con el revestimiento T*, una capa física en los lentes que minimiza esos molestos reflejos fantasma (“flares”) de las luces del escenario.
Pero lo interesante no es solo la foto estática. El X300 Pro integra capacidades de video que, honestamente, sorprenden. Hablamos de grabación 4K a 120 FPS con Dolby Vision, incluso usando el telefoto. Imagina capturar un solo de guitarra en cámara lenta, con un rango dinámico de 10 bits, desde la grada. Además, la función “Dispositivo para Conciertos 2.0” y la “Grabación de video del escenario con doble vista” permiten algo muy de nuestra época: grabar el show y tu reacción simultáneamente, sin sacrificar la calidad de ninguno. Es la herramienta definitiva para el storytelling musical.

Ninguna conversación sobre tecnología en 2025 está completa sin tocar la IA. El X300 Pro utiliza un sistema de arquitectura de doble chip (el MediaTek Dimensity 9500 y el chip de imagen vivo V3+) para potenciar funciones como el “Experto en paisajes con IA”.
¿Qué hace? Analiza la escena sombras, texturas del cielo, profundidad y “reinterpreta” la imagen para mejorar la atmósfera. Aquí entramos en un terreno de debate interesante sobre la autenticidad, pero los resultados son innegablemente estéticos. También destaca el “Recorte múltiple con IA”, que de una sola toma amplia de 200 MP puede generarte tres encuadres distintos (un primer plano emotivo, un retrato y el plano general). Para creadores de contenido que necesitan alimentar varias plataformas (Stories, Feed, Reels) con un solo disparo, esto es oro puro en términos de eficiencia.
El vivo X300 Pro no es un equipo económico ($24,999 MXN por el dispositivo, más $6,999 MXN si quieres el combo de kits profesionales), pero en el mercado actual, el precio se justifica si consideramos que reemplaza, para el 90% de los usuarios, la necesidad de una cámara compacta avanzada.

Ya sea para documentar la arquitectura brutalista de la CDMX, para capturar aves con su modo específico que emula el bokeh de los lentes Mirotar, o simplemente para vivir el próximo festival sin perderte los detalles, este equipo redefine las reglas.











