Salir a caminar con música suele comenzar con un pequeño acto de desaparición. Audífonos puestos, cancelación de ruido activada y la calle pierde volumen. Es útil en un avión, en una oficina imposible o cuando el único plan consiste en desaparecer durante un álbum completo. Pero no siempre queremos vivir dentro de una burbuja. Ahí entra una categoría de audio que está haciendo exactamente lo contrario. En vez de sellar el canal auditivo, los audífonos open-ear dejan el oído abierto y colocan la fuente de sonido cerca de él. Bose lo hace con una silueta similar a un cuff, Huawei con su C-bridge y Soundcore con un aro flexible. Ahora CMF entra en la misma discusión con Clip Pro, sus primeros audífonos de este tipo.
CMF Clip Pro llegará a venta general en México el 15 de agosto de 2026 y, al 11 de agosto, la tienda oficial mexicana ya permite reservarlo por $2,099 pesos. La propuesta reúne un controlador de 10.8 mm, Hi-Res Audio, LDAC, Bluetooth 5.4, resistencia IP54, conexión con dos dispositivos y una autonomía declarada de hasta 32.5 horas con el estuche. Durante años, buena parte del audio portátil compitió por quién podía aislarnos mejor. La cancelación activa de ruido convirtió vuelos, cafeterías y oficinas abiertas en espacios mucho más controlables. Los Clip Pro parten de una necesidad diferente: escuchar algo sin dejar de escuchar lo demás.
La bocina no entra en el canal auditivo. El sonido se proyecta hacia él mientras la oreja continúa expuesta al ambiente. Eso permite oír tráfico, conversaciones, avisos o parte de lo que ocurre alrededor sin recurrir a un modo de transparencia electrónico. En otras palabras, la conciencia ambiental no es una función adicional: está determinada por la propia forma del producto. Bose describe la misma lógica en sus Ultra Open Earbuds y Huawei confirma que sus FreeClip tampoco necesitan introducirse en el canal auditivo.
El Clip Pro utiliza un puente flexible en forma de C y tres puntos de apoyo. CMF señala un peso de 5.9 gramos por audífono y un núcleo de titanio pensado para adaptarse a distintas formas de oreja. No hemos probado el modelo en NEOMEN, así que la comodidad a largo plazo todavía no podemos verificarla de primera mano. Wallpaper*, que sí tuvo acceso al producto, describió el ajuste como cómodo durante periodos prolongados.

La silueta también dice algo sobre hacia dónde se mueve el wearable. El audífono empieza a parecer menos una pieza que hay que esconder dentro del oído y más un objeto que deliberadamente permanece visible, casi entre hardware y accesorio. Dejar el oído abierto tiene consecuencias. Sin el sello de una punta de silicón, reproducir graves profundos resulta más complicado y parte del sonido puede escapar hacia las personas cercanas. CMF intenta compensar el primer problema con un driver dinámico de doble imán de 10.8 mm y procesamiento para reforzar las frecuencias bajas. Incluye además certificación Hi-Res Audio y compatibilidad con LDAC, AAC y SBC.
Aquí hay una precisión importante si utilizas iPhone: el soporte de LDAC no significa que todos los teléfonos puedan aprovecharlo. La documentación de Nothing explica que LDAC puede transmitir audio de hasta 24 bits/96 kHz y 990 kbps en condiciones compatibles, pero también especifica que iOS utiliza AAC y no admite LDAC actualmente. En Android, el teléfono también necesita ser compatible y tener activado el códec correspondiente.

El segundo problema es la privacidad. CMF incorpora Sound Seal, que reduce la fuga modificando determinadas frecuencias. Y aquí la propia documentación técnica resulta más interesante que cualquier frase publicitaria: Nothing reconoce que disminuir las frecuencias altas para contener el sonido puede provocar una ligera pérdida de detalle y hacer que el volumen se perciba menor. Es un intercambio, no magia. Esa transparencia es relevante porque explica los límites reales del formato. Si alguien espera la misma intimidad acústica de unos buenos in-ear cerrados, un diseño abierto probablemente no sea la herramienta adecuada.
Puede sonar como una ausencia importante en 2026, pero responde a la lógica del producto. Si el objetivo fuera bloquear el exterior, abrir físicamente el oído tendría poco sentido. Para un vuelo, un trayecto especialmente ruidoso o una sesión de concentración en la que quieras eliminar distracciones, unos in-ear u over-ear con ANC seguirán teniendo ventaja.
El escenario del Clip Pro es otro: caminar, trabajar sin quedar completamente desconectado de quienes te rodean, entrenar, hacer llamadas o moverte por espacios donde percibir el ambiente importa. Wallpaper* llegó a una conclusión similar durante su prueba: el formato resulta especialmente útil excepto en situaciones donde aislar el exterior es precisamente la prioridad, como vuelos o transporte subterráneo.



Para las llamadas, CMF incorpora cuatro micrófonos y procesamiento Clear Voice mediante una VPU para separar la voz del ruido ambiental, de acuerdo con la marca. La eficacia real en una avenida, un gimnasio o una cafetería tendrá que evaluarse cuando exista una prueba independiente más extensa. Uno de los detalles más CMF no está en los audífonos sino encima del estuche, el Smart Dial es una rueda física configurable desde Nothing X. Puede utilizarse para modificar volumen, pausar, cambiar de canción, gestionar llamadas o activar otras acciones. Hay un detalle que conviene saber antes de estrenarlo: Nothing indica que el dial no tiene funciones asignadas por defecto; primero hay que configurarlo desde la aplicación.
La autonomía declarada también resulta competitiva para un dispositivo pensado para acompañar jornadas completas: 10 horas en los audífonos y 32.5 horas junto al estuche bajo las condiciones de prueba de Nothing. Existe además un modo de batería prolongada que la marca sitúa en 38.5 horas, mientras que una carga de diez minutos puede proporcionar hasta cuatro horas adicionales. Como siempre con estas cifras, volumen, códec, funciones activas y condiciones de uso pueden alterar el resultado. A eso se suman conexión simultánea con dos dispositivos, Google Fast Pair, Microsoft Swift Pair, modo de baja latencia y resistencia IP54 en los audífonos; el estuche no cuenta con esa misma protección contra agua.

En México, CMF informó que la venta general comenzará el 15 de agosto en su tienda oficial, Amazon y Mercado Libre. Al momento de esta publicación, la página mexicana de Nothing mantiene abierta la preventa por $2,099 pesos.