Todos tenemos ese reflejo. Le estás enseñando a alguien una foto en la laptop, quieres acercarla y, sin pensarlo, pones dos dedos sobre la pantalla. No pasa nada. Queda una huella sobre el vidrio y la mirada de la otra persona confirmando que eres de la generación que aprendió a usar pantallas con el dedo antes que con el mouse.
Desde el 28 de octubre de 2026, ese gesto deja de ser un error. Apple presentó la MacBook Pro con pantalla PROLED XDR, la primera Mac con pantalla táctil de su historia. Es la versión más alta de su laptop profesional: viene en 14 y 16 pulgadas, estrena un panel OLED en tándem de hasta 2,000 nits, chips M5 Pro y M5 Max, Dynamic Island y un cuerpo más delgado y ligero. En México ya está en preventa desde 64,999 pesos y llega a partir del 6 de noviembre. La ficha técnica está completa al final. Antes, vale más la pena la otra pregunta: en qué momentos de un día normal se nota todo eso. Así se vería un día con ella, de la mañana a la noche.
Nueve de la mañana, mesa junto a la ventana del café. La mejor luz para trabajar suele ser la peor para una laptop: reflejos, brillo al máximo y aun así entrecerrar los ojos. La pantalla PROLED XDR llega a 2,000 nits tanto en contenido HDR como en el uso de todos los días, con un recubrimiento antirreflejante. Para quien trabaja mucho afuera existe la opción de vidrio nanotexturizado, que ahora va grabado directamente en el cristal.
El truco está en el OLED en tándem: dos capas de píxeles que emiten su propia luz, apiladas una sobre otra. Al repartir el trabajo entre ambas, el panel brilla más y logra negros profundos sin los halos que rodean a los objetos brillantes en otras pantallas. Apple ya usaba esta tecnología en el iPad Pro; aquí la acompaña un motor que ajusta cada píxel en tiempo real. Los números oficiales: contraste de 10,000,000:1 y refresco ProMotion de 10 a 120 Hz, lento mientras lees para cuidar la batería y fluido cuando haces scroll.

El tacto no convierte a la MacBook Pro en tablet. Funciona como atajo para lo que ya haces en el teléfono: deslizar una página, ampliar una foto con dos dedos, arrastrar diapositivas de una presentación a otra, tocar dos veces una ventana para que llene la pantalla o lanzarla a un lado para acomodarla. El sensor está integrado dentro del panel, no encima, así que la respuesta es inmediata. Si eres de teclado y atajos, todo sigue exactamente donde lo dejaste.
Arriba aparece otra conocida del iPhone: la Dynamic Island, que en la Mac reúne Spotlight, las Live Activities y Siri AI. Desde ahí contestas una llamada, pausas la canción o aceptas un AirDrop con un toque, sin salir de lo que estabas haciendo. En videollamadas, una estabilización automática suaviza la imagen de la cámara de 12 MP cuando tocas la pantalla, y una bisagra rediseñada evita que tiemble.

Por si te preguntas por qué tardó tanto: en 2010, Steve Jobs explicó que las superficies táctiles no quieren ser verticales, porque el brazo se cansa al estirarse hacia la pantalla. Apple apostó por trackpads cada vez mejores y dejó el tacto directo al iPad. Dieciséis años después, la respuesta llega sin contradecir esa idea: el dedo es para gestos cortos y el trackpad sigue ahí para las horas largas.
Debajo trabajan los chips M5 Pro y M5 Max, con hasta 128 GB de memoria unificada y hasta 16 TB de almacenamiento. El M5 Pro está pensado para video 8K, código y renders pesados; el M5 Max, para efectos visuales, animación 3D o música para cine. Según Apple, con M5 Max se pueden correr modelos de inteligencia artificial de cientos de miles de millones de parámetros directo en el equipo, sin depender de la nube.
Si el día terminó lejos de casa, Apple promete hasta 24 horas de batería según sus pruebas, y cuando por fin aparece un contacto, carga al 50% en 30 minutos. En la mochila pesa 1.36 kg la de 14 pulgadas y 1.81 kg la de 16, unos 230 y 320 gramos menos que sus antecesoras.
Ya en casa, las seis bocinas estrenan un woofer con graves 50% más profundos y Spatial Audio con Dolby Atmos para la serie de la noche. Si la conectas a un monitor con la tapa cerrada, el audio tiene un ajuste propio para seguir sonando bien. Y un detalle que se nota desde la otra mesa: según MacRumors, la manzana de la tapa vuelve a iluminarse.
| Característica | MacBook Pro con pantalla PROLED XDR |
|---|---|
| Pantalla | OLED en tándem táctil; hasta 2,000 nits; contraste 10,000,000:1; 10–120 Hz; P3 y Adobe RGB |
| Tamaños | 14.2 y 16.3 pulgadas |
| Chips | M5 Pro o M5 Max |
| Memoria y almacenamiento | Hasta 128 GB / hasta 16 TB |
| Batería | Hasta 24 horas (pruebas de Apple); 50% en 30 minutos |
| Peso | 1.36 kg (14″) / 1.81 kg (16″) |
| Puertos | 3 Thunderbolt 5, HDMI, SDXC, MagSafe y audífonos; hasta 3 monitores externos con M5 Pro y 4 con M5 Max |
| Conectividad | Wi-Fi 7 y Bluetooth 6 |
| Cámara y audio | 12 MP Center Stage; seis bocinas con Dolby Atmos; micrófonos de calidad de estudio |
| Sistema | macOS 27 con Apple Intelligence y Siri AI (en beta con macOS 27.2) |
| Precio en México | Desde 64,999 pesos (14″) y 77,999 pesos (16″) |
| Disponibilidad | Preventa desde el 28 de octubre; llegada a partir del 6 de noviembre |
La pantalla es lo más vistoso, pero lo que cambia la relación con la computadora es la mano. Apple no le pidió a nadie soltar el teclado; le dio permiso a un reflejo que ya traíamos del teléfono.

La prueba real no va a ser una cifra de nits, sino cuántas veces al día la mano va a la pantalla sin pensarlo. Y la próxima vez que acerques dos dedos para ampliar una foto en una Mac, nadie te va a ver raro. Va a funcionar.