Abrir un cajón y encontrar un reloj detenido es una escena bastante común. Quizá lo guardaste después de un viaje, cambiaste de pieza durante algunos meses o simplemente olvidaste revisar cuándo fue reemplazada su batería. Antes de colocarlo en la muñeca vienen el ajuste, la visita al relojero o la resignación de elegir otro.
El Maurice Lacroix Pontos S Solar parte de una idea menos romántica, pero bastante más útil: que un reloj pueda acompañar una rutina irregular sin convertirse en otra cosa que debes recordar mantener. Su esfera recibe la luz, la transforma en energía y la almacena para seguir funcionando incluso durante varios meses de oscuridad. No imita un movimiento mecánico ni intenta disculparse por utilizar cuarzo.
Presentados en junio de 2026, el Pontos S Solar y el Pontos S Solar Chronograph son los primeros modelos solares de esta familia deportiva de Maurice Lacroix. Comparten una caja de 42 milímetros, resistencia al agua de 200 metros, bisel giratorio unidireccional y una esfera parcialmente translúcida que permite alimentar sus movimientos suizos Ronda. La versión de tres agujas alcanza ocho meses de autonomía con una carga completa; el cronógrafo supera los cinco meses. La expresión “reloj solar” puede producir una impresión equivocada. El movimiento no funciona únicamente mientras recibe sol ni prescinde por completo de una batería. Utiliza una celda recargable que almacena la energía obtenida de la luz y posteriormente alimenta el mecanismo.
En el Pontos S Solar, esa luz atraviesa una esfera ahumada con entre 20 y 30 por ciento de transparencia. Debajo trabaja el calibre Ronda 215, un movimiento de tres agujas con fecha y una autonomía oficial de ocho meses cuando se encuentra completamente cargado. El Pontos S Solar Chronograph utiliza el Ronda 2040.D, equipado con fecha y funciones de cronógrafo, cuya reserva supera los cinco meses sin nueva exposición luminosa.

Maurice Lacroix afirma que la celda puede operar durante más de diez años antes de requerir reemplazo. Esto reduce las sustituciones periódicas asociadas con un cuarzo convencional, aunque no convierte automáticamente al reloj en un producto sostenible. Para sostener una afirmación ambiental más amplia serían necesarios datos sobre fabricación, materiales, reparabilidad, transporte y ciclo completo de vida que la marca no proporciona en este lanzamiento. Lo verificable es más preciso: necesita menos cambios regulares de batería. Esa diferencia resulta importante porque permite juzgar el producto por lo que resuelve, no por una promesa ecológica inflada.
Ambas versiones miden 42 milímetros de diámetro y 13 milímetros de grosor. Sobre el papel, no son piezas especialmente discretas. La caja tendrá una presencia visible en la muñeca, aunque sin una prueba física y sin la medida exacta entre asas no puede afirmarse cómo se acomodará en muñecas pequeñas o medianas. La construcción incluye acero inoxidable, corona protegida y roscada, bisel giratorio unidireccional de aluminio y resistencia al agua de 20 ATM, equivalente a 200 metros según la especificación de la marca. El fondo cerrado lleva un grabado de brújula marítima y ondas. Algunas versiones reciben un tratamiento Gun DLC que oscurece la caja y refuerza su aspecto técnico.

Son características serias para nadar y para un uso activo, pero el material facilitado no menciona una certificación de buceo ISO 6425. La diferencia puede parecer menor, aunque conviene mantenerla clara: una cifra de resistencia al agua y una estética de buceo no equivalen por sí mismas a una certificación profesional.
El Pontos S Solar convencional ofrece horas, minutos, segundos y fecha a las tres. Su esfera mantiene una organización relativamente limpia y el calibre Ronda 215 le concede la mayor autonomía del lanzamiento. Es la opción lógica para quien quiere precisión, resistencia al agua y bajo mantenimiento sin añadir funciones que quizá nunca utilizará.
El Pontos S Solar Chronograph incorpora pulsadores a las dos y a las cuatro, fecha a las seis y contadores para medir intervalos. El Ronda 2040.D puede registrar décimas de segundo, minutos y periodos prolongados mediante sus diferentes indicaciones. La energía adicional que requiere esta arquitectura ayuda a explicar su autonomía menor frente al tres agujas.
Las configuraciones regulares utilizan esferas negras o azules, biseles coordinados y correas de caucho FKM o brazaletes de acero de cinco filas. El sistema Easychange permite retirar la correa sin herramientas. Es una función pequeña, pero coherente con una forma menos rígida de usar relojes: acero para una comida o la oficina, caucho para viajar, entrenar o pasar un fin de semana cerca del agua. Para quienes buscan color, Maurice Lacroix desarrolló una versión verde fluorescente del tres agujas y otra naranja del cronógrafo. El contraste no está escondido en una costura mínima: aparece en correas, agujas, escalas y contadores. Son las piezas visualmente más fuertes de la familia, pero el comunicado no informa cuántas unidades serán producidas.

La documentación distribuida para México indica un precio de $29,950 pesos para las referencias de tres agujas con correa azul o verde. La versión verde fluorescente con tratamiento Gun DLC aparece en $37,950 pesos. Los cronógrafos con esfera negra o azul y correa de caucho tienen un precio comunicado de $39,950 pesos. Aunque la versión naranja aparece en imágenes y en la descripción general, la ficha local entregada no muestra su referencia ni su precio, por lo que su disponibilidad en el país debe confirmarse.
El precio del Pontos S Solar tampoco corresponde únicamente al calibre. Incluye una caja suiza terminada en superficies cepilladas y pulidas, resistencia a 200 metros, componentes luminiscentes, sistema intercambiable de correas y la construcción de una marca posicionada en la relojería suiza. Lo que esta nota no puede confirmar, sin una prueba directa, es la comodidad, la calidad percibida del brazalete, la duración real de la luminiscencia o el comportamiento del acabado después de varios meses.

Hay relojes que convierten el mantenimiento en parte de su encanto. Este busca eliminarlo de la agenda. En una categoría acostumbrada a celebrar la complejidad, elegir la sencillez también puede ser una decisión de buen diseño.