El 23 de junio, en París, Pharrell Williams cerró el primer día de la semana de la moda masculina con una ola construida a escala de estadio, un camper de cristal entre dunas y una colección que tomaba del surf sus texturas de neopreno, su denim gastado por el sol y sus tablas con logotipo. Cuatro meses después, el mismo director creativo sienta a su embajador frente a un tablero de ajedrez, con el periódico del día y una taza de té a media tarde. Parecen dos marcas distintas. Son la misma casa, en la misma temporada, hablándole a dos momentos del mismo cliente.
El 14 de octubre de 2026, Louis Vuitton presentó la campaña de su Trunk Edition Primavera-Verano 2027, la segunda entrega de la línea de esenciales masculinos que diseña Pharrell Williams. La protagoniza el actor británico Callum Turner, embajador de la casa, y la fotografió Gregory Harris en Nueva York. La colección está disponible en boutiques y en el sitio de Louis Vuitton desde el 24 de septiembre. Aquí explicamos qué es la Trunk Edition, qué cuenta la campaña y qué revela sobre un lujo masculino diseñado para el clóset antes que para la foto.
La Trunk Edition es la línea de esenciales masculinos de Louis Vuitton diseñada por Pharrell Williams: prendas pensadas para durar más de una temporada y pasar del día a la noche, de la ciudad al campo, del trabajo al descanso. Debutó el 5 de febrero de 2026 con la temporada Otoño-Invierno y toma su nombre del primer objeto de la casa, el baúl de lona que Louis Vuitton fabricó en 1854.

Aquella primera edición ya marcaba la pauta: una paleta de beige, azul, café y negro, trajes de lana con seda, jeans de algodón y seda, y una etiqueta de inspiración piel grabada con la idea de permanencia que da sentido a la línea. Llegó acompañada de LV Touch, una familia de bolsos de piel de becerro granulada, y de tres modelos de calzado: el mocasín LV Croisette, la pantufla LV Horizon y el slip-on LV Soft.
La edición Primavera-Verano 2027 sigue esa lógica. La marca la presenta como una selección de básicos llevados a un nivel excepcional, y la describe como un punto medio entre el refinamiento tradicional y la comodidad actual.
Para entender la campaña hay que volver a junio. La colección Primavera-Verano 2027 que Williams presentó en París giró alrededor del surf: trajes técnicos de buceo con Monograma, chamarras con parches, bombers bordados con cuentas y una sastrería relajada por el viaje. Fue un desfile hecho para circular, con Jeremy Allen White, Missy Elliott y Victor Wembanyama entre los invitados, según la crónica de Associated Press.

La Trunk Edition opera en otra frecuencia. No hay ola ni escenografía: hay camisas, pantalones y sacos clásicos. La división tiene una lógica comercial clara. La pasarela alimenta la imagen de la casa y la discusión de la temporada; la Trunk Edition resuelve lo que un cliente se pone un martes cualquiera. Desde que llegó a Louis Vuitton en febrero de 2023, Williams ha vuelto una y otra vez a la figura del dandi, pulido pero relajado, y esta línea es su versión más depurada.
La campaña se compone de retratos y un cortometraje en los que Turner interpreta a un viajero de negocios en sus horas libres. Juega ajedrez, lee el periódico, se relaja con su perro, toma té a media tarde, practica un putt de golf y se arregla frente al espejo. Los acercamientos se tomaron en película, una decisión que pone al centro el detalle de las prendas.
Detrás de la cámara está Gregory Harris, fotógrafo nacido en Nueva Zelanda que pasó cinco años como asistente de David Sims antes de construir su propia carrera, iniciada con colaboraciones para Interview. Ha trabajado para Calvin Klein, Cartier y Dior, y para ediciones de Vogue en Estados Unidos, Francia y Japón.

La elección de Turner tampoco es casual. El actor londinense, conocido por Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald, Emma y la serie The Capture, fue nombrado embajador de la casa en noviembre de 2024. Antes de actuar fue modelo y desfiló para Louis Vuitton en la temporada Primavera-Verano 2009. Hace un año ya había protagonizado la campaña de la precolección Primavera-Verano 2026, junto a Jude Bellingham, en el campo inglés.
Lo interesante está en lo que la campaña decide mostrar. El hombre que retrata Louis Vuitton no aparece cerrando un trato ni corriendo por un aeropuerto: aparece en el intermedio, cuando el viaje de trabajo deja una tarde libre. Para una generación que creció entre videos de productividad y rutinas de las 5 de la mañana, la imagen aspiracional que se propone aquí es la de alguien dueño de su tiempo. Es nuestra lectura, no un mensaje declarado por la marca, pero las escenas la sostienen.
La ola de junio y la partida de ajedrez de octubre no se contradicen. Son dos maneras de vender la misma casa: una para que se hable de ella y otra para que se use. La Trunk Edition SS27 deja claro que Louis Vuitton quiere ambos negocios, y que Williams, que llegó a la moda desde la música y el streetwear, está construyendo con paciencia una línea que no depende de su firma ni de su espectáculo.

Queda una tensión abierta. Un guardarropa sin logotipos le pide al cliente que reconozca la calidad por sí mismo, pero la campaña todavía necesita a un actor famoso para explicarlo. La apuesta de largo plazo es que, en unas temporadas, la etiqueta VVN baste.