En octubre de 2022, Aitana subió a Instagram unas fotos de su viaje con un pie de foto de tres palabras: “Promo en Guadalajara”. Días después cantó en el Teatro Diana ante 1,419 personas, en una sala con 2,000 lugares a la venta, según los registros de Billboard Boxscore. Era su primera gira por México, la de 11 Razones, y nada en esas cifras anunciaba lo que vendría. Esta semana, la cantante española abre tres noches agotadas en el Auditorio Nacional. Para entender cómo llegó ahí hay que mirar atrás, a los años en que México apenas la estaba conociendo.
Aitana Ocaña, que se dio a conocer en Operación Triunfo 2017 en España, construyó su relación con el público mexicano por etapas. Primero llegaron las canciones; después, una gira de teatros en 2022, el debut en el Auditorio Nacional en 2023 y los festivales de 2024.
Antes de pisar un escenario mexicano con gira propia, su música ya circulaba en el país gracias a colaboraciones con artistas latinoamericanos, como “Presiento” con Morat, publicada en 2018. Para el verano de 2022, Aitana ya sumaba discos de oro y platino en México y Estados Unidos, según Noticias de Navarra.
Es un recorrido conocido para el pop español: primero se escucha y después se viaja. Lo distinto en su caso fue el ritmo. En menos de cuatro años pasó de ser una cantante de streaming a tener público propio de recinto.
La primera gira mexicana fue modesta. Tras el Teatro Diana de Guadalajara el 11 de octubre, el 14 se presentó en el Teatro Metropólitan de la Ciudad de México ante 2,023 personas, de 3,124 lugares disponibles, con una recaudación de 124,341 dólares, de acuerdo con Billboard Boxscore. El plan incluía también el Tecate Live Out de Monterrey, el 15 de octubre, pero esa fecha se cayó por un conflicto logístico, según el registro de la gira.
Aun así, el viaje dejó huella en ella. En sus redes escribió que llevaba una semana en México, que se le había pasado demasiado rápido y que amaba el país. En diciembre de ese año fue portada de Cosmopolitan México y recordó que su primera portada en la vida había sido de esa misma revista, en España. Hacerla en México, dijo, era otra cosa.
En abril de 2023, Aitana trajo a la Ciudad de México su Alpha House, la fiesta con la que presentaba su nueva etapa y en la que ella misma ponía la música como DJ. La describió como un homenaje a la generación que viene y como una forma de borrar la distancia entre la artista y quienes la escuchan. Fue en un club, solo para mayores de edad y lejos del formato de concierto.
Siete meses después llegó la prueba grande. El 24 de noviembre, el Auditorio Nacional abrió la etapa latinoamericana del Alpha Tour. Antes de salir, su equipo y Universal Music le entregaron varios reconocimientos, y el show arrancó con el recinto a oscuras y la pantalla central encendida en rojo, según la crónica de La Crónica de Hoy. Sonaron “Mon Amour”, “Vas a quedarte”, “Con la miel en los labios” y los temas nuevos de Alpha, como “Los Ángeles” y “Las Babys”.
El momento que se quedó en la memoria fue otro. Aitana preguntó al público “¿dónde está la reina de México?” y Danna salió a cantar “AQYNE” con ella. Al terminar, la mexicana pidió al auditorio que gritara “Aitana, hermana, ya eres mexicana”. La española, entre lágrimas, dijo que ese recinto se lo debía a su público.
Las cifras confirmaron la emoción: 8,091 boletos vendidos de 9,000 y una recaudación de 435,901 dólares. El contraste con el resto de la gira lo hace más elocuente. Dos días después, en el Movistar Arena de Bogotá, vendió 3,149 de 5,772, y en diciembre canceló fechas en Argentina que, según The Objective, no habían vendido lo suficiente. Ya en 2023, México era su mercado más fuerte en América Latina.
En 2024 volvió por la vía de los festivales. El 29 de marzo se presentó en el Tecate Pa’l Norte, en el Parque Fundidora de Monterrey, la ciudad que se había quedado sin verla en 2022, y ese mismo año formó parte del Tecate Emblema en la capital. El formato era distinto: menos tiempo en el escenario, un público que no siempre iba por ella y la oportunidad de ganar oyentes nuevos.
En 2025 publicó Cuarto azul, que incluye “Ex ex ex” con Kenia Os. Después de Danna, sumaba así otra artista mexicana a su catálogo. En noviembre ganó su primer Latin Grammy, en la categoría de Mejor Diseño de Empaque, por ese mismo disco.
Visto en orden, el camino tiene una lógica clara. Cada visita fue un poco más grande que la anterior, y cada etapa dejó algo: la gira de teatros le dio público propio, la Alpha House le dio cercanía, el Auditorio de 2023 le dio un momento que su comunidad todavía cita, y los festivales le dieron alcance. Las colaboraciones con Danna y Kenia Os conectaron su música con dos de las figuras que el pop mexicano de su generación ya seguía.
Por eso la decisión de 2026 tuvo sentido. En febrero canceló sus fechas de festivales en Latinoamérica, incluido el Pa’l Norte, para concentrarse en su propia gira, y México respondió con seis conciertos agotados. Eso es lo que pasa esta semana, y es el resultado de todo lo anterior.
“Ya eres mexicana” fue un grito de una noche, pero describe bien lo que vino después. Aitana no conquistó México con un éxito viral ni con un solo concierto. Lo hizo volviendo una y otra vez a recintos que se le quedaban un poco grandes, hasta que dejaron de quedárselo.