Checo Pérez y el número 11: la colección de Tommy Hilfiger x Cadillac hecha para México

El miércoles 28 de octubre, Sergio “Checo” Pérez arrancó la semana sobre Paseo de la Reforma, al volante de un monoplaza de Cadillac. Ese mismo día, su siguiente parada fue la planta baja de El Palacio de Hierro Polanco. Ahí lo esperaban gorras, polos y sudaderas con su apellido y su número.

Ese recorrido dice mucho de lo que hoy significa la semana de carreras en la Ciudad de México. El Autódromo Hermanos Rodríguez es el centro, pero la ciudad entera funciona como una extensión del paddock, y en el paddock siempre ha importado cómo se ve uno.

El show run en Reforma, la tienda oficial de equipos sobre Masaryk y las pop-ups de marca convirtieron a la ciudad en el escenario de la semana. Como en Mónaco o en Miami, la carrera también es un pretexto para salir, encontrarse y vestirse para la ocasión.

Tommy Hilfiger entendió esa lógica antes que casi cualquier otra marca de moda:

  • Team Lotus, desde inicios de los noventa.
  • Ferrari, a finales de esa década.
  • Mercedes-AMG, a partir de 2018.

Durante más de 30 años, la marca ha llevado el estilo de los pits a la calle. Su alianza con Cadillac continúa esa historia en un momento en que el automovilismo atrae a una generación que lo vive tanto en la tribuna como en el feed.

El encuentro reunió a clientes de la marca, directivos, invitados especiales y creadores de contenido de la Tommy Family. El centro fue una charla entre Checo y Diego Mejía, periodista colombiano que ha seguido de cerca su carrera desde las transmisiones para Latinoamérica. Según la marca, hablaron del regreso del piloto, de cómo ha cambiado la categoría y del cruce entre deporte, moda y cultura. Al final, Checo convivió con los asistentes en un meet & greet.

La pop-up abre hasta el domingo 1 de noviembre. Reúne la colección de otoño de la colaboración y una selección pensada para México, con prendas que llevan el apellido Pérez y el número 11. Son las piezas que convierten una colección internacional en algo con acento local.

Cadillac llegó a la parrilla en 2026 como el undécimo equipo, un proyecto de General Motors y TWG Motorsports. Es una escudería que apenas empieza a construir su mística. Checo le aporta lo que el tiempo todavía no le ha dado. Tommy Hilfiger lo nombró embajador global de moda masculina en diciembre de 2025, antes de que volviera a competir. En abril lo puso al frente de su campaña de verano 2026, fotografiada en una residencia de la colonia Juárez. Octubre cierra ese año con su visita a Polanco.

El resultado es una colección que se lee en dos niveles. El emblema de Cadillac habla de una nueva era del automovilismo estadounidense. El 11 habla de un piloto que lleva más de una década siendo el orgullo de un país en cada carrera. Las prendas de Tommy Hilfiger de la época Ferrari hoy se buscan como piezas de colección. No tienen ese valor por el diseño solamente, sino por el momento que representan.

La selección para México tiene ese mismo potencial. Marca el regreso de Checo a correr en casa, con un equipo nuevo, en una temporada que difícilmente se repetirá igual. Dentro de unos años, una gorra con el 11 de 2026 contará esa historia mejor que cualquier fotografía.

El domingo 1 de noviembre, en pleno Día de Muertos, Checo correrá frente a su gente con Cadillac por primera vez. Según destacó el equipo, también será su carrera número 300 en la categoría. Es una cifra para enmarcar, y una semana para llevar puesta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Prev
Tocar la pantalla de una Mac ya no es un error: así es la nueva MacBook Pro OLED

Tocar la pantalla de una Mac ya no es un error: así es la nueva MacBook Pro OLED

Todos tenemos ese reflejo

You May Also Like
Total
0
Share