En 2003, poner la altura de una crossover y una postura inspirada en un auto deportivo dentro del mismo vehículo todavía podía parecer una decisión extraña. INFINITI lo hizo con la FX, un modelo que la propia marca recuerda como una mezcla entre plataforma de carácter deportivo y versatilidad de crossover. Veintitrés años después, el mercado está lleno de SUV con techos descendentes y ambiciones visuales similares. Ahí aparece la INFINITI QX65 2027. Y justamente por eso su historia resulta más interesante que otro lanzamiento de lujo: la marca que llegó temprano a esa silueta tiene que volver a defenderla ahora que dejó de ser excepcional.
Presentada en México el 6 de agosto de 2026, la QX65 es una SUV fastback de dos filas y cinco plazas que aquí se comercializa exclusivamente como Autograph AWD. Su ficha técnica especifica un motor 2.0 litros VC-Turbo de 268 hp, transmisión automática de nueve velocidades, tracción integral y una lista extensa de amenidades. El precio actual publicado por INFINITI México parte de $1,449,900 MXN. La conexión con aquella FX de 2003 no es únicamente una lectura retrospectiva. El propio comunicado mexicano relaciona directamente la línea fastback de la QX65 con el lenguaje que INFINITI planteó entonces, pero copiarla habría sido poco interesante.
La QX65 recupera sobre todo la idea de una SUV cuyo diseño tiene prioridad suficiente para sacrificar parte de la convencionalidad. El techo cae hacia la parte posterior, los rines son de 21 pulgadas y elementos como el logotipo iluminado, las luces de bienvenida y el INFINITI Light Path convierten el acercamiento al vehículo en parte del diseño. También está Sunfire Red, una pintura de tres capas con partículas micro metálicas doradas que modifican su profundidad dependiendo de la iluminación, según la marca. Son detalles que dejan claro dónde está la prioridad: esta es la integrante visualmente más atrevida del portafolio actual de INFINITI.

Eso también ayuda a explicar su convivencia con la INFINITI QX60 2026 que ya revisamos en NEOMEN. La QX60 mantiene tres filas y un enfoque más familiar; la QX65 reduce la configuración a cinco ocupantes y hace de la forma exterior una parte mucho más importante de la decisión. Una silueta llamativa puede conseguir la primera mirada. Para sostener una compra de alrededor de 1.45 millones de pesos, la cabina tiene que hacer bastante más.
La versión mexicana incluye asientos delanteros de piel con masaje, calefacción y ventilación; segunda fila calefactable; madera de poro abierto; techo panorámico; climatización de tres zonas con purificador Plasmacluster; iluminación ambiental y cargador inalámbrico. La tecnología continúa con dos pantallas de 12.3 pulgadas, Head-Up Display de 10.8 pulgadas, Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos y Google Automotive Services integrado. El detalle menos habitual está en el audio. El sistema Klipsch Reference Premiere de 20 bocinas incorpora altavoces individuales en las cabeceras delanteras, con la posibilidad de crear zonas de escucha más privadas para conductor y copiloto. La especificación mexicana combina 268 hp y 286 lb-pie de torque con caja automática de nueve velocidades, AWD y seis modos de manejo: Auto, Sport, Eco, Nieve, Off Road y Tow. Incluso puede remolcar hasta 2,722 kg de acuerdo con la ficha técnica.

Sin embargo, las primeras pruebas estadounidenses coinciden en un matiz relevante. MotorTrend encontró un vehículo cómodo y silencioso cuyo desempeño no resulta tan agresivo como su apariencia; Car and Driver también destaca el confort de marcha y la cabina silenciosa, mientras señala que el cuatro cilindros turbo no entrega el dramatismo que la carrocería podría sugerir. Edmunds llega a una conclusión parecida: hay atractivo, confort y buen equipamiento, aunque el tren motriz y algunos aspectos tecnológicos dejan margen de mejora.

INFINITI tomó una decisión poco habitual para el lanzamiento mexicano: no construyó una escalera de versiones. La QX65 llega únicamente como Autograph AWD, completamente equipada. Además del equipo de confort, incorpora ProPILOT Assist y múltiples sistemas de asistencia al conductor. La documentación técnica mexicana especifica monitor 360 grados con Front Wide View, Invisible Hood View y Vista 3D, además de monitoreo de punto ciego, alerta de tráfico cruzado, frenado predictivo frontal y mantenimiento de carril. También incluye cuatro años de mantenimiento preventivo según la ficha proporcionada por la marca, mientras que el paquete Select de INFINITI InTouch Services se incluye durante cinco años.
La ironía es buena: en 2003, INFINITI necesitaba convencer al mercado de que una crossover podía verse así. En 2026 ya nadie necesita esa explicación. Ahora la QX65 tiene un trabajo más difícil: convencer a alguien de que, entre tantas carrocerías parecidas, esta sigue teniendo una razón propia para existir.

Para quien quiera cinco plazas, una cabina muy equipada y un auto que haga de su silueta parte central de la experiencia, el argumento es coherente. Si la expectativa es espacio máximo, una motorización electrificada o comportamiento deportivo, hay decisiones que revisar antes de dejarse llevar por el techo fastback.