Diesel FW26: así es multiplicities, la campaña de modelos de cartón que recorrió cinco ciudades

Un modelo de Diesel puede aparecer frente a las pirámides sin haber viajado a Egipto. Otro termina en Ipanema sin haber pisado Río de Janeiro. El truco tampoco pretende pasar desapercibido: son fotografías impresas a tamaño real, montadas como figuras de cartón y enviadas físicamente alrededor del mundo.

Ahí empieza Multiplicities, la campaña Fall/Winter 2026 de Diesel presentada el 1 de septiembre. La fotógrafa Verity Smiley-Jones retrató primero al casting con los looks de temporada sobre un fondo rojo. Después, esas imágenes dejaron el estudio y viajaron por Londres, Shanghái, El Cairo, Río de Janeiro y Nueva Delhi, donde distintos fotógrafos las incorporaron a calles, mercados, azoteas y playas.

La operación podría haberse quedado en un gimmick visual bastante efectivo. Lo interesante aparece después: Diesel mantiene inmóvil al protagonista de una campaña de moda y permite que prácticamente todo lo que está a su alrededor cambie. Una campaña global suele perseguir consistencia. El mismo casting, styling, iluminación, encuadre y tratamiento visual permiten que una imagen funcione igual en Tokio, Ciudad de México o París, Diesel conserva únicamente una parte de esa ecuación.

Los retratos originales son los mismos, pero cada destino recibe el material y lo vuelve a fotografiar desde otra perspectiva. Erika Kamano trabaja en Londres; Fish Zhang, en Shanghái; Malak El Sawi, en El Cairo; Sergio Richard, en Río de Janeiro; y Megha Singha, en Nueva Delhi. El paisaje comienza a llenarse de variables que un estudio podría eliminar: palomas, bañistas, tráfico, estructuras urbanas, mercados y personas que atraviesan casualmente el encuadre.

Hasta la artificialidad queda expuesta. The Impression señaló precisamente esa tensión: las figuras siguen pareciendo bidimensionales y sus contornos no intentan convencer al espectador de que está viendo a una persona real. La fricción entre el cartón y la vida cotidiana forma parte de la imagen. La campaña funciona porque no necesita fingir espontaneidad. Sabemos que alguien planeó cuidadosamente el viaje, escogió la ropa y aprobó cada imagen. Lo impredecible entra después, el método tiene todavía más sentido cuando se revisa la colección que está vendiendo.

Glenn Martens presentó Diesel Fall/Winter 2026 en Milán el 24 de febrero alrededor de una idea muy concreta: la mañana posterior a una noche especialmente intensa. Prendas torcidas, capas colocadas deliberadamente de manera incorrecta, denim con pliegues permanentes y textiles tratados para parecer ropa que acaba de levantarse del suelo. Por eso las figuras rígidas de Multiplicities resultan casi absurdas en el mejor sentido. El modelo está congelado, pero la ropa fue diseñada para sugerir que algo ya ocurrió. Después aparece una ciudad real alrededor y termina de ensuciar esa perfección fotográfica.

Es una continuación bastante lógica de lo que Martens lleva haciendo con la presentación pública de Diesel. Para Spring/Summer 2026, 55 looks fueron repartidos por las calles de Milán dentro de estructuras transparentes, permitiendo que el público descubriera la colección fuera del formato convencional de una primera fila. Diesel describe Multiplicities mediante conceptos como comunidad, diversidad y culturas compartidas. Y sí existe una transferencia real de autoría visual hacia fotógrafos ubicados en distintas ciudades. Pero sigue siendo una campaña encargada, editada y distribuida por una compañía global. La comunidad entra al encuadre; no controla por completo el proyecto.

La fortaleza de Multiplicities está precisamente en permitir suficientes interferencias para que Río no parezca Shanghái con otro skyline y Nueva Delhi no funcione únicamente como otro fondo reconocible. Su prueba más interesante no consiste en cuántos kilómetros recorrieron las figuras, sino en cuánto espacio otorgó cada fotografía al lugar que las recibió.

México no forma parte de las cinco escalas de Multiplicities. No es una contradicción, pero sí deja una oportunidad bastante evidente: si el proyecto pretende crecer mediante interpretaciones locales, una futura edición tendría terreno de sobra aquí. Aunque el concepto visual robe la atención, la campaña sigue teniendo una función comercial muy concreta: enseñar FW26.

Shanghái incorpora el 3-D Denim y Bicolor Leather. En El Cairo aparecen Wrinkled Boiled Knitwear y Creased Denim. Ipanema recibe camisetas Wrapped Up in Concert Print, cuadros y el Stinger Watch. Nueva Delhi incorpora denim trompe-l’œil de punto y Cut Out Floral Knits. El objeto que recorre la temporada es D-One, bolso presentado en el desfile FW26. El material de Diesel lo describe con una silueta relajada de piel y correas con hebillas inspiradas en cinturones usados que atraviesan las trabillas del denim.

Multiplicities empieza con una fotografía completamente controlada: fondo rojo, casting, styling y luz. Después introduce algo que la publicidad suele intentar reducir al mínimo: interferencias. Ahí encuentra su mejor argumento, el modelo permanece idéntico. La marca también. Lo que cambia son las personas, el clima visual, las calles y el fotógrafo que decide qué merece entrar al cuadro.

Diesel FW26 termina planteando una idea bastante sencilla sobre la ropa: quizá una prenda tampoco está completa cuando sale de una tienda. Cambia cuando la usas, la arrugas, la mezclas con otras cosas y la obligas a existir dentro de tu propia ciudad. El cartón puede viajar perfectamente intacto, tu ropa, con suerte, no.

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