En Reforma, 45 minutos pueden significar dos cosas completamente distintas: una comida cronometrada entre reuniones o el tiempo que desaparece frente a una barra mientras alguien corta pescado delante de ti. Enzu quiere habitar ambos escenarios.
El nuevo restaurante japonés de Paseo de la Reforma 355 abre oficialmente al público este lunes 28 de septiembre de 2026 con una propuesta que se mueve entre sushi, sashimi, platos para compartir, omakase y una barra donde el whisky japonés, el sake, el shochu y el té también forman parte de la cocina. No pretende funcionar únicamente como destino gastronómico para una ocasión especial: su estructura apunta a acompañar los distintos ritmos de una de las zonas con mayor actividad corporativa, hotelera y nocturna de Ciudad de México.
El resultado, al menos sobre el papel, es un restaurante japonés con varias velocidades. Hay un menú de comida diseñado para resolverse en 45 minutos o menos, una barra de omakase para 14 personas y cenas que pueden prolongarse frente a una carta de coctelería construida alrededor de ingredientes asiáticos.
Enzu forma parte del nuevo ecosistema de hospitalidad que se desarrolla en Reforma 355. Ennismore presenta el inmueble como un proyecto compartido entre Hyde Mexico City Reforma y el próximo SO/ Mexico City Reforma: dos conceptos hoteleros diferentes que comparten algunos espacios y destinos gastronómicos. Hyde está orientado hacia música y vida social; SO/ plantea su identidad alrededor de moda, arte y diseño. Enzu aparece dentro de ambos universos.

Esa ubicación importa porque ayuda a entender el restaurante. El reto no es únicamente convencer a alguien de atravesar la ciudad para cenar sushi. También está la gente que trabaja alrededor del Ángel de la Independencia, quien termina una reunión y quiere tomar algo, huéspedes de los hoteles y quienes llegan a Reforma como punto de partida para la noche. De ahí que uno de los formatos menos espectaculares pueda terminar siendo de los más prácticos: durante la comida, Enzu plantea un menú con ensalada, sushi, plato principal y postre que, según la información proporcionada por el restaurante, está pensado para servirse en un máximo de 45 minutos, por la noche cambia el tempo.
La pieza de mayor precisión es una barra de omakase para 14 personas, con una selección sujeta a temporada y disponibilidad. La propuesta mezcla pescado procedente de Japón con producto local, mientras el resto del menú se extiende hacia sushi, sashimi, makis y platos pensados para compartir.
El punto de partida sigue siendo japonés, aunque el equipo busca pequeñas interferencias mexicanas en lugar de convertir la carta completa en una operación de “fusión”. Uno de los ejemplos compartidos para la apertura es un yuzu kosho preparado con chile serrano. También aparecen platos como Sashimi Moriwase y Maki Double Double. Esa diferencia es importante. Usar un ingrediente mexicano no vuelve automáticamente mexicana a una preparación, y Enzu parece preferir que esos cruces funcionen como acentos antes que como el argumento completo de la carta.

Según el restaurante, buena parte de los componentes se preparan internamente: desde la maduración en seco de pescado hasta furikake y distintas salsas de soya, chile y ponzu. Al frente está Jake Im. Antes de llegar a Ciudad de México, fue head chef de Chet’s, en The Hoxton Shepherd’s Bush de Londres, algo que el propio grupo hotelero documentó al publicar recetas y contenido de su cocina. En Reforma, Im tendrá que traducir esa precisión a un restaurante bastante más flexible: desde una comida rápida hasta una experiencia de omakase; el otro punto fuerte está detrás de la barra.
La carta anunciada incorpora kombu y distintos tés hojicha, oolong y genmaicha, junto con técnicas como fat washing y preparación de cordiales. También hay sake y una selección de whiskies japoneses. Entre los tragos anunciados está Kuromitsu, construido a partir de whisky de 12 años, sake añejado en roble, kuromitsu y limón. Yuzu Sour, por su parte, mezcla tequila Patrón Silver, shochu Satsuma, yuzu y soda. Aquí aparece una segunda conexión entre Japón y México que resulta quizá más natural que intentar mexicanizar cada plato: tequila y shochu compartiendo el mismo vaso, mientras sabores como el yuzu o los tés japoneses establecen el resto de la estructura. Eso permite que Enzu pueda funcionar incluso para alguien que no llega buscando un menú degustación. Una mesa compartida y un par de tragos ofrecen una entrada diferente al proyecto.

Enzu se encuentra en Avenida Paseo de la Reforma 355, colonia Cuauhtémoc, Ciudad de México, y la apertura oficial comunicada a NEOMEN es el 28 de septiembre de 2026. El restaurante ha informado servicio de comida de 13:00 a 16:00 horas y cena a partir de las 18:00. Sería fácil reducir Enzu a los elementos que mejor funcionan en una fotografía: catorce lugares frente al chef, pescado japonés, madera, sake y un whisky sour con kuromitsu.
La propuesta completa es más interesante cuando esos elementos dejan de competir entre sí. Hay un restaurante para comer rápido y otro para pasar buena parte de la noche; un formato preciso frente al chef y mesas donde compartir; referencias japonesas claras y pequeños cruces mexicanos; la solemnidad potencial del omakase y una barra diseñada para socializar.

Por ahora, su mejor idea es bastante sencilla: entender que en Reforma no todas las personas llegan a la mesa buscando lo mismo ni disponen de la misma cantidad de tiempo. Enzu abre intentando darles motivos para coincidir de todos modos.